Te hablo Jesús
Yo, mujer, a Ti ahora me dirijo
pues decirte quiero: ¿Por qué no yo?
Tú nos aceptaste al seguir tus pasos;
nos hablaste;
Te manifestaste a otra mujer.
Pensaste en nosotras.
Te dejaste amar y mimar.
Echarías de menos
unas manos femeninas…
Yo quiero ser el bálsamo
de la Magdalena,
los cuidados de María,
las quejas de Marta.
Quiero tener mis dolores de parto
con tu madre compartidos.
Quiero modelarme en el cuenco
para tus sopas de pan.
Quiero ser las migajas de tu mesa,
el polvo de tus sandalias,
los hilos de remiendo
para tu túnica gastada.
Quiero ser…lo que soy,
mujer;
pero a Ti entregada.
Sentir que al sentirme por Ti amada
transmitir tu mensaje pueda.
Quiero que mi dolor
a otros su dolor alivie.
Quiero llegar al pozo
que mi sed de cansancio, calme.
Quiero, Jesús mío,
ser la “samaritana” de hoy.
Discutir Contigo mis dudas y mi fe
y pregonar con mi vida
que he bebido de tu agua.
*****
No hay comentarios:
Publicar un comentario