Tozudez
Hoy he experimentado
lo
que a mi conciencia conturba,
que
no siempre me llamas
para
penetrar en mi alma.
Sé que cerca de Ti me quieres
pues
a mi lado Te siento,
cercano,
llamándome
y
al mismo tiempo apartándome
porque
no me comporto
como
Tú quisieras.
Sé que no me pides imposibles
ni
nada que hacer no pudiera.
Sucede que en conociéndome
no
culmino mi propósito
de
renunciar a lo que debiera.
Y en esta tesitura camino
ingrata
y tozuda,
sin
avanzar en mi andadura.
Me elegiste hace ya mucho tiempo,
y
seguirte quise, mas,
mi
fortaleza flaqueó entonces
y
aún ahora se tambalea.
Prefiero otras ocupaciones
carentes
de sentido;
ni
me llenan ni me hastían;
son
tan tibias como mi espíritu.
Sin embargo...
¡Es tan claro tu propósito!
Un niño con su entendimiento infantil
entendería
que se complace al padre
haciendo
lo que él propugna.
*****
No hay comentarios:
Publicar un comentario