Contrición
No puedo acercarme a Ti
cuando
a nosotros te llegas
en
una promesa
que el alma alimenta.
Me siento indigna.
Más. Ingrata,
pues confías en mí
y te fallo cada día.
Bien quisiera ser digna
de recibirte sin ambages
pero soy sincera al manifestar
que no Te merezco en mí.
Al decirte esto dolor Te causo
pues me quieres, bien lo sé,
y me buscas, y me esperas,
mas no me ves a Ti acudir.
Lo siento, y de Ti espero
ser capaz de cambiar mi vida,
y acercarme en humildad
un día al pie de tu altar.
*****
No hay comentarios:
Publicar un comentario