NO DEJES QUE TE DEJE
Señor, ayer hablé contigo, también hoy
pero me refiero a esa conversación
desde lo más hondo de mi entendimiento.
Fue como un examen que a mí misma realizara.
¡Lo necesitaba tanto!
Mi vida a estas alturas en el tiempo
se está descontrolando y noto...
¡Vaya si lo noto!
¡Si estoy perdiendo mi paz
y mi alegría antes diáfana y tranquila!
No necesitaba mucho para estar contigo
No necesitaba mucho para estar contigo
y, ahora, me notaba ausente en medio de mi inquietud,
esa que me desasosegaba al abrir mis ojos
en cada nuevo amanecer y cerrarlos
mientras hablaba contigo en la introducción de mi sueño.
Era consciente de mi desvío
y también que no estaba controlándolo
y así, he pasado un tiempo que ya es largo.
A Ti acudo pues me siento débil
y de tu paciencia y amor me veo necesitada.
Quiero hablarte en confianza
como soler hacía y por Ti me sentía confortada.
Eso quiero Señor.
No dejes que yo te deje.
5 febrero 2019
*****
No hay comentarios:
Publicar un comentario