TÚ eres el Milagro...
Con mis manos cubro el rostro
pues no me basta con cerrar los ojos
para intentar entrar en mí.
Una vez dentro comprender lo que está pasando
y admitirlo, aceptarlo, asimilarlo.
Alzo la mirada y veo al frente...
el milagro de tu universo.
El milagro de las nubes, el monte, los árboles, el trigal,
las aguas, los animales... todo son tus milagros.
TÚ eres el milagro que se hizo a sí mismo
y creó todo lo demás después;
quisiste complacerlo con tus criaturas,
aún más, te abajaste hacia nosotros para compartirlo
y...aún mas, te hiciste hombre para que gozáramos de tu paraíso.
Tan solo un deseo: que nos amáramos los unos a los otros.
Pusiste a nuestro alcance tu grandeza SEÑOR.
¿Hay amor más grande?
Para ello hasta moriste.
Hoy, ante esta incertidumbre y pandemia que nos abate el corazón
recordamos tus palabras de misericordia
y a ti nos volvemos, débiles, asustadizos,
recordando que solo TÚ puedes salvarnos de esta plaga poderosa.
Aflige a muchas almas, se lleva a muchas otras.
Estamos en tus manos SEÑOR.
Hágase.
Tu voluntad.
Yo he pecado.
Soy culpable pero... hay tanta gente buena, inocente...
SEÑOR DIOS.
Por ellos, de esta angustia, líbranos.
AMÉN.
24 marzo 2020
*****
...y si yo te amara, si yo te amara qué fácil sería todo en mi diario caminar. Me envolverá en mi manto de serenidad, toda limpia, toda vivificada por el halo de tu amor. Si yo te amara...cambiaría mi proceder tanto que sería cual persona nueva, renovada por tu halo de amor, si yo te amara mi Jesús, no tendría mala conciencia que me inspira cómo actuar, ella es tu Esp. Santo que habita en mi profundidad y no me deja, quiere que rectifique mi causa loca que me atrae y me dislocación el pensamiento, lleno de imágenes atractivas y destructivas. Si yo te amara mi Dios, cambiaría tanto en mi vida...sabría lo que es vivir envuelta con el cobijo de tu amor. Sí Señor, si yo te amara... C. 11 enero 2022.
ResponderEliminarRectificación:
ResponderEliminarMe envolvería en mi manto...
...y me disloca el pensamiento...
Hoy, en este momento siento serenidad, la vida ¡me gusta tanto!
ResponderEliminarPor encima de los dolores de mi cuerpo frágil y aviejado está ese impulso incontrolable que me impide a vivir, respirar con ansia, sentir la vida dentro de mí, y también por encima de mi mal proceder coy consciente de lo lejos que estoy yo de Ti que no Tú conmigo.
Mi conciencia me reprocha lo que me atrae en esta oportunidad que me ofrece la vida impensable hace unos cuantos años, y sí, lo reconozco, me llena de contento pero no de felicidad.
La felicidad eres Tú, estar contigo en el amor a los hermanos, seguirte a Ti, vivir de ti,
Esperar con júbilo los días venideros con pasión pero una pasión buena, compasiva y responsable.
Todo esto mi Jesús me brota del corazón porque estando a solas conmigo misma no puedo engañarme, a Ti por supuesto, jamás.
Mas sé que no me dejas, me cierras el paso cuando descuidada y loca quiero ausentarme del redil, entonces te veo, parado, me miras. Nada me dices. Solo permaneces alerta para que yo no traspase la línea en que Te encuentras.
Cuando soy consciente de ello, de mi irresponsabilidad y espero, tranquila y ansiosa, sí, ambas cosas, que la idea de marcharme pueda controlar.
Pero solo contigo mi Jesús, y con tu Espíritu Santo lo conseguiré. Eso espero Señor.
¡Qué débil soy, pobre creatura!
Esto comentarios son escritos para pasar más adelante porque no veo la opción de poder publicar desde le móvil en el blog. Tiene palabras que me cambia el teclado.
ResponderEliminar