Mi Espejo, Tú
Me miro en el espejo y me veo vieja y fea, no como en las fotos que mienten mucho en mi caso, pero solo sonreír y ya cambio.
No es el espejo el que me cambia sino yo con mi personalidad, mi empuje hacia adelante, Jesús en fin, quién me da ánimo para seguir, mi espejo cambia porque Él me cambia en el momento en que sonrío.
Es lo que el Señor me transmite y me regala cada día, la capacidad de superarme, a veces más y otras menos, mas veces menos pero, aquí estoy con ánimo en este momento, bonita manera de comenzar el día.
La gente que veo es cada una ese espejo de Jesús en el que mirarme.
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