También me Amas
Señor, ¡estás aquí y te estoy mirando!
Qué inmenso gozo siento
al tenerte cerca,
al sentirte en mí,
y, te estoy tan agradecida...
No puedo describir mi interna algarabía,
apenas me deja trabajar,
las cosas caen de mis manos
por el temblor que siento
y el deseo de atender a tus palabras,
esas palabras que nos traen vida,
que llenan mi casa de contento;
es tan inexplicable lo que siento...
¡Te amo tanto Señor!
Mi Amigo, mi esperanza, mi consuelo
que, solo verte llegar a mí
me inunda el corazón de bienestar.
Me afano en mis tareas,
las propias de este momento
a las cuales no he de desatender.
Yo sé que Tú, querido Amigo
estás pendiente de mí
aunque no esté yo a tus pies postrada.
Yo sé Señor Jesús
cuánto me amas, ¡cuánto!
aunque no sea María,
aunque yo solo sea Marta.
Gracias mi Amigo querido
por visitarnos en nuestra humilde casa.
*****
20 noviembre 2021 Alcalá de Henares.
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