domingo, 22 de noviembre de 2015

De Escapadas (Va a ser al momento)



                              De  Escapadas                                    

  Señor hoy estás triste
y yo he sido la causa de tu tristeza.
¿Cómo he podido, siendo tú 
conmigo tan afectuoso 
y cuidador de mí?
Me he ido de mi casa 
dejándote a las puertas
de mi hogar material 
y del que tengo, interior.
He recorrido, con rubor lo digo,
espacios rellenos de tentación,
atractivos e inútiles, vacíos 
de amor, solo causas mundanas
ocultas tras luces de color.
Se veían tan bonitos...
y me adentré en esos espacios
por un tiempo sin medida,
tan absorta en ello estaba,
sin apercibirme de tu espera,
hasta que sentí el dolor en mi interior.
He vuelto a casa doliente y avergonzada
y, al verte, ahí sentado, mis pasos 
se han detenido sin siquiera 
mandar en ellos yo. 
He permanecido largo rato
sin atreverme a acercarme a Ti
y, cuando por fin lo he hecho,
tan afable me has recibido...
he sentido tu abrazo de diario.
Tu boca ha sonreído y tu mirada
dulce como siempre me ha acogido.
Recostada en tu hombro 
hablarte he querido mas, Tú, antes,
ya me consolabas con la miel
de tus palabras, dulces, livianas,
y de nuevo me he sentido 
por ti amada, mimada como siempre.
A quién mejor he de arrimarme
si sé que a mi puerta estás 
todo el tiempo, incansable,
cuidándome pues bien me quieres.
Yo sé eso, Señor, y voy a procurar
no marcharme más de Ti. 
                                                  22  Nov. 2015
    
*****


    
  

No hay comentarios:

Publicar un comentario